miércoles, 12 de abril de 2017

ADRIANA Y EL SILENCIO

--------------------- ADRIANA Y SU SILENCIO --------------------

Cuenta la leyenda que Adriana barría aquel suelo que unía su casa con ese mundo incierto, pues no lo conocía, estaba muy lejos de ser cierto por no poder sentirlo, palparlo y verlo,,, tan solo eran minutos que obligada, tenía que barrer todo ese polvo, que quedaba adherído a las baldosas que lidiaban con las casas de su pueblo

No solía ella barrer en horas llenas,.... donde el mundo está siempre en movimiento,,,,,donde salen correteando los pequeños con carteras jubilosos a la escuela, o las damas que pasaban con el heno... con la hierba , el alimento y ese pienso, de las vacas que habitaban en su pueblo

Ella siempre que barría era en la tarde, cuando el sol cede y sus rayos  van cediendo,,el ocaso donde vienen las gaviotas y otras aves a buscar aquel refugio por pasar la oscuridad que va viniendo

Pero Adriana no podía ni ser vista, ni podía demostrar que ella quería ser amiga, ser hermana , ser consuelo, de ese alguien que como ella solitario aun buscaba entre las sendas un consuelo

Y barriendo una tarde en el ocaso, un muchaco que pasaba quedó hierto, no movía ningún músculo del cuerpo, se quedó petrificado ante el reflejo, que Adriana translucía con el polvo que el cepillo levantaba con esmero

Ella quiso que le viera y sin permiso, se quedó unos instantes para verlo
entre signos le contó que era un castigo, que tenía por no ser lo que esperaban y no pudiendo ya sus padres tener hijos que varones pretendían la encerraron , porque nadie íba llevarse lo que es de ellos

No pasaron muchas tardes y tramaron la escapada para huir de aquel tormento, y se fueron como siempre en el ocaso, cuando era permisible su salida por borrar el viejo polvo de ese suelo

M.F.S